Según el informe anual sobre consumo ético de dicha entidad bancaria, los británicos destinaban a ese fin 14.928 millones de euros en 1999, y 39.808 millones de euros en 2009. A pesar de ese aumento, el gasto en productos éticos sigue representado aún un pequeño porcentaje del gasto total de los hogares en aquel país, que se situó en 985.625 millones de euros durante el pasado año.
El documento añade que la inversión media anual por hogar en artículos y servicios éticos pasó de 266 euros al inicio del periodo estudiado, a 812 euros el pasado año, y su inversión en banca ética se triplicó.
Las familias británicas dedicaron una media 277 euros en 2009 a medidas para combatir el cambio climático, frente a los 25 euros que consagraban a ese fin hace 10 años, aunque el informe señala que el gasto en energías renovables y viajes respetuosos del medio ambiente sigue siendo relativamente bajo.
El consumo de productos con el sello de comercio justo, que incluyen desde café y chocolate a algodón, producidos en países en vías de desarrollo, ha pasado de 24 millones de euros en 1999 a 702 millones de euros en 2009, y los autores de la investigación prevén que podría superar los 1.100 millones de euros en 2010.